jueves, 26 de mayo de 2011

The future is owned by you and me

 
Lo de Sol siempre estuvo latente dentro de nosotros. Esa tensión que ahora se ha convertido en una serie de acampadas reivindicativas, siempre estuvo presente en gran parte de la juventud española que se ha dado cuenta de que ni puede, ni debe vivir resignado ante el devenir, esperando que el actual sistema, siempre cíclico, vuelva a la estabilidad y que, años más tarde, vuelve a fracasar.  Que todo cambie para que todo siga igual.

De algún modo, el movimiento Democracia Real Ya parte de evitar, de luchar, precisamente contra, la resignación ciudadana ante ese ente abstracto llamado sistema o ese primo suyo llamado 'los mercados'. Primero, porque como apuntó Anguita en una de sus intervenciones en el programa 59 segundos, uno no vota a los mercados, uno vota a un partido político del que espera una serie de políticas determinadas. El terror se encuentra cuando cualquier partido, del color que sea, ejerce las mismas políticas, acatando a la decisión de los mercados, ese Dios de la era moderna.  Ahí surge la desesperación, la fustración ante tu realidad política, adocenada y servil. Segundo, si existe un sistema, si existen unos mercados si, además, tienen sentido que existan es porque hay una sociedad que les da sentido y no al revés. Es decir, son los mercados los que deberían servirnos y no al revés. Por lo tanto, es inaceptable aceptar una derrota ante algo que se han esforzado en dibujarlo como un ser invencible al que, pese a tu ideal político, tienes que aceptar sus exigencias porque, según nos siguen diciendo, no cabe otra posibilidad. La otra posibilidad mejor dejarla para nunca, la otra posibilidad mejor que la mantengas dentro de tu cabeza. Libertad, dicen, pero no te salgas de los límites marcados. Lo que no se esperaban era que nuestra aparente pasividad cambiase gracias a cierto golpe de suerte causado por las cuarenta personas que acamparon por primea vez ni tampoco esperaban el efecto en cadena propiciado por una de las herramientas más importantes de nuestros tiempos: Twitter. Al igual que parte de España, Twitter pasó de la culturar del Trending Topic absurdo y del linchamiento de famosos a una red que contribuía con la propagación del espíritu crítico.

Creo, pues, que todos nos hemos revelado partiendo de estas dos ideas principales. Y ahora, la pregunta que todos nos estamos haciendo ahora ¿Cómo acabará esto? ¿De verdad esto está sirviendo? ¿Será una nueva derrota ante la actual democracia rancia imperante? Es difícil responder, probablemente no lo sepamos hasta dentro de un tiempo, todavía es pronto para conocer su repercusión real. Javier Pérez Andújar escribía el otro día en El País "El sistema no existe, los fantasmas no existen. Solo existe el miedo. Pero existe también la lucha por un mundo mejor. Cada generación tiene la obligación de cambiar el mundo. Algunas lo consiguen y otras se hacen polvo " .  Es, entonces, cuando surge la incertidumbre porque nuestra duda, por lo tanto, es si la nuestra será de las que lo consiguen o de las que se hacen polvo. Una incertidumbre tan natural, tan humana como el proceso que llevó a a las acampadas. La misma incertidumbre que todos teníamos hace 12 días, cuando muchos de nosotros no creíamos que en España nos uniríamos para hacer algo que, si bien no sabemos cuánto funcionará, sí sabemos que es esperanzador. Con toda seguridad, el proceso más esperenzador que ha sucedido en la España moderna. Un proceso liderado por todos y por ninguno. Quizás esta pequeña revolución no funcione pero lo  más importante es que ya ha dado ejemplo, que ya ha marcado un antes y un después en los que venimos desde atrás con ganas y con fuerza. Lo que estamos viviendo es una pequeña representación, rayo de luz, un pequeño margen de esperanza que nos demuestra que un mundo mejor es posible. Sin lugar a dudas.

Y como cantaba Jarvis Cocker en el estribillo de Mis-Shapes: "We're making a move, we're making it now, we're coming out of the side-lines. Just put your hands up - it's a raid yeah. We want your homes, we want your lives, we want the things you won't allow us. We won't use guns, we won't use bombs, we'll use the one thing we've got more of - that's our minds."

1 comentario:

Lucio Serrano dijo...

Excelente análisis, muy bien explicado el asunto. Ahora bien, el futuro de estas acampadas es incierto, es un momento de reflexión global para encaminar unas nuevas acciones para avanzar y madurar como revolución. ¿Se conseguirá algo? yo creo que ya se ha conseguido mucho más de lo que nadie imaginaba, pero para conseguir acercarse a lo propuesto es necesario, además de ser tenaces, seguir con las ideas principales bien claras y no centrarse en las cada vez más ideas secundarias.