jueves, 26 de marzo de 2009

Breve apunte sobre Lost


SPOILERS. WARNING

En la quinta temporada Lost se confirma más que nunca como una serie inteligente y con capacidad de riesgo narrativo. De hecho, en esta última temporada se está revelando una estructura más compleja sobre la que está girando esta temporada hasta hacer de cada capítulo(Y van 10) una joya.

En este capítulo, precisamente, Lost plantea una disyuntiva a la resolución que, en teoría, insinúa su estructura(Propone un dilema a la famosa frase de Faraday en la serie sobre su teoría del viaje en el tiempo, y que parecía que la serie confirmaba, "What ever happened, happened") : El asesinato de Sayid a un joven Benjamin Linus marca un-sugerente-nuevo enigma sobre el que parece que en el final de temporada se hablará.

Además, el capítulo de ayer volvía a la antigua estructura Lostie (flashback+ presente) pero establece y define la personalidad de Sayid para desvelar el sentido de su vuelta a la isla, que resulta tenebroso: Descubrir que su inexorable condición de asesino es su misión.

miércoles, 18 de marzo de 2009

La Mala Educación


La Mala Educación, una de las últimas películas que conforman esta última etapa cinematográfica de Almodóvar donde se está revelando, cada vez a más, como un autor con un juego narrativo cada vez más inteligente bajo el que residen historias de fuertes pasiones. Almodóvar vuelve a construir un intrincado labertino lleno de espejos que revelan, precisamente, una trágica historia de amor obsesivo y terribles secretos.

Almódvovar hace de un-poliédrico- melodrama noir, que mira de reojo a Vértigo(1959, Alfred HItchcock),  en el que se intercalan distintas voces que van desnudando la naturaleza misma de la historia(el poder obsesivo del amor). La metaficción de la película se encarga de explicar a los propios protagonistas bajo el prisma del eje narrativo de la historia(Ignacio, su teórico protagonista).  Es justo la ficción la que, de una manera adulterada, puede expresar mejor la siniestra realidad en la que se encuentra. Es, por eso, por lo que La Mala Educación se convierte en una joya: Su capacidad de expresar una historia con una base tan manida y convertirla en un complejo relato donde el relato se multiplica conforme  sus personajes van completando la drámatica historia.


viernes, 9 de enero de 2009

Platillos Volantes


En la fundacional ‘Ultimatum a la tierra (Robert Wise, 1951)’ el extraterrestre, Klaatu, comunicaba a dos humildes humanos la necesidad de reunir a todas las naciones de la tierra y establecer un acuerdo vital entre ellas como condición para la supervivencia de la tierra. La atrevida película de Wise tenía un mensaje pacifista y la crítica a un gobierno cada vez más escéptico e interesado por su capacidad de destrucción.

En Platillos Volantes (Óscar Aibar, 2003) hay dos guiños especialmente claros al film de Wise: El primero es la idea de la necesidad de unir todas las naciones del mundo, la segunda es, directamente, un guiño explícito que se convierte en un supuesto mensaje extraterrestre a los dos humanos protagonistas de la narración. Hasta ahí, puede parecer una revisión intimista, divertida y vacía de extraterrestre de ‘Ultimatum a la tierra’ pero que, precisamente, es diametralmente opuesta: En ‘Platillos Volantes’ ocurre algo similar a lo que diría Jordi Costa acerca del corto Domingo (Nacho Vigalondo, 2005) pero al revés, o incluso más radical,” ese desplazamiento del objetivo de lo prodigioso a lo trivial, de lo cósmico a lo privado”. En el film de Aibar se mantiene siempre cercano a lo privado pero tratando de llegar a lo cósmico, sin mostrar nunca lo cósmico. La búsqueda de Lo cósmico como evasión, como aventura para evadirse de una realidad gris y pesada.

Si ‘Ultimatum a la tierra’ tenía, como decíamos, una crítica a un gobierno destructivo, Platillos Volantes contiene un correlato de una España en sus últimos años de opresión franquista, todavía con muchos dogmas que abandonar y, también, con Estados Unidos en un momento especialmente bullicioso. La película se revela como una curiosa y divertida cinta de ciencia ficción sobre extraterrestres sin extraterrestres, donde los ilusos protagonistas parten de una monótona cotidianeidad hacia una esperanza galáctica donde encontrar la verdadera purificación.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Pineapple Express


En Superbad, Seth Rogen y Evan Goldberg se encargaban de construir una comedia adolescente desde la épica que es comprar alcohol siendo menor de edad. Toda la trama giraba en torno a ello, los problemas que se generaban durante una tarde/noche, uno tras otro, hasta el final. La historia se convertía en una buddy movie, y encontrábamos dos bandos paralelos: La los dos mejores amigos, y la de el colega y los policías que complementaba a la otra con mayores dosis de locura. Bajo todo ello, se encuentra una verdadera comedia acerca de la amistad pero, al fin y al cabo, también sobre la necesidad de ser aceptados por los demás.

Pineapple Express repite equipo de guionistas, entre otras cosas, pero, sobre todo, repite el mismo esquema de Superbad. La narración vuelve a girar sobre un determinado suceso que provoca una serie de acciones cómicas pero, si en Superbad era culpa de todo lo que conlleva ser adolescente en Pineapple Express es la inmadurez, el miedo a enfrentarse a los problemas de cara. El temor a abandonar la marihuana; el temor a perder la felicidad.

Pero centrémonos realmente en lo que hace que Pineapple Express se sitúe a otro lado de los habituales productos de la factoría Apatow, y que, de paso, se confirme como una comedia excelente: Ese slapstick ejecutado por una perfecta pareja de fumados que se dilata hasta límites insospechables, y cada golpe siempre es más seco y brusco que el anterior. Mención aparte es la construcción de un trío protagonista que explota todas sus virtudes como cómicos.

Definitivamente, el film de David Gordon Green no es, ni mucho menos, perfecto. Su final se dilata hasta perder ritmo y furia. Algo que la película ya sufre en esos tiempos muertos en los que los efectos de la marihuana parecen relajarse y que no termina de saber hacia dónde ir.

viernes, 31 de octubre de 2008

Halloween

En realidad, no paro de escribir. Sí, hace tiempo que no publico, y no daré demasiadas explicaciones. Mis razones tengo. Pese a todo, y espero volver de verdad rápido, he escrito un texto para el blog de Noel, donde escojo mi Doble Feature para un Halloween de nivel.

Leánlo.

viernes, 12 de septiembre de 2008

WANTED


No me asombra, una vez vista la película, las comparaciones con El club de la lucha. Pero en su desarrollo son casi radicalmente distintas, partiendo de una idea como la del hombre mediocre que se auto-expía hasta tener un control total sobre su vida. Wanted, la película, utiliza el argumento al servicio de un festival de clímax adrenalínicos que desafían leyes físicas, que es lo importante, y que, sobre todo, es consciente de que se está creando puro cine. Ya lo decía Tones cuando hablaba de por qué amaba el cine de acción: Es el único género genuinamente cinematográfico. Yo añadiría que es el más espectacular, el más parecido a un parque de atracciones. Y Wanted explota todos los recursos cinematográficos existentes hasta convertirle en un film de una arrebatadora belleza, que sólo podría definirse como orgásmica. Es hiperbólica casi por definición, y no para de principio a fin.

Tampoco me sorprenden las comparaciones con Matrix. Olvídense, Wanted juega en una liga distinta, autoconsciente de lo que es, y por eso es así de chula y divertida. Abandona la metafísica, e incluso, ironiza sobre ella cuando habla de que el destino está escrito en tela. Y es en el final, cuando definitivamente escupe contra ella, en un canto al individualismo tan sarcástico como furioso.

Que Wanted esté protagonizada por supervillanos es necesario (aunque es algo que viene del tebeo, claro) , y no es baladí. Es así como se puede componer una orquesta de violencia, rabia y ambigüedad. El espectador acepta, sin resignación, en palabras de Minchinela, “entrar en una fantasía que no va a ninguna parte”, heredera de Hong Kong (concretamente de John Woo), y tomaremos una escena del clímax final como ejemplo: Wesley entra en la sede de la hermandad, cual Chow Yun-fat, aniquilando múltiples villanos que aparecen de la nada e irrumpiendo en medio del tiroteo, la misma intensidad y un uso del bullet time más perfeccionado. Definitivamente, la película de Timur Bekmambetov acaba como otra fábula subversiva cinematográfica de nuestros tiempos.

martes, 9 de septiembre de 2008

La Cosa


La Cosa es otra muestra más de la genialidad de Carpenter a la hora de recrear atmósferas opresivas y Apocalipsis a pequeña escala. Si con The Fog una niebla simulaba una infierno vengativo que comparte momentos con El más allá de Fulci, en La Cosa la Antártida se convierte en la peor representación de la especie humana. Ya no sólo la ambientación, sumamente inteligente, al escoger un terreno apartado completamente de la sociedad. Es decir, en La Antártida que es un terreno inhóspito, frío y aséptico. Igual que los personajes y la narración de la película. En The Thing el espectador es escéptico hacia los personajes y la situación: No hay nadie con el identificarse, quizás con Kurt Rusell por la simple razón de ser el líder y tomar las riendas, pero tampoco el espectador está seguro de quién es un extraterrestre. Aunque, al fin y al cabo, qué diferencia hay. Así, La Cosa se convierte imprevisible por cada minuto que pasa: Falsas identidades y desconfianza mutua; el film obliga a sus protagonistas a ser individualistas-egoísta- y escépticos con sus compañeros: Igual que el espectador. Y un final magnífico: El Apocalipsis se ha desatado, y la esperanza, probablemente, haya desvanecido.