La Mala Educación, una de las últimas películas que conforman esta última etapa cinematográfica de Almodóvar donde se está revelando, cada vez a más, como un autor con un juego narrativo cada vez más inteligente bajo el que residen historias de fuertes pasiones. Almodóvar vuelve a construir un intrincado labertino lleno de espejos que revelan, precisamente, una trágica historia de amor obsesivo y terribles secretos.
Almódvovar hace de un-poliédrico- melodrama noir, que mira de reojo a Vértigo(1959, Alfred HItchcock), en el que se intercalan distintas voces que van desnudando la naturaleza misma de la historia(el poder obsesivo del amor). La metaficción de la película se encarga de explicar a los propios protagonistas bajo el prisma del eje narrativo de la historia(Ignacio, su teórico protagonista). Es justo la ficción la que, de una manera adulterada, puede expresar mejor la siniestra realidad en la que se encuentra. Es, por eso, por lo que La Mala Educación se convierte en una joya: Su capacidad de expresar una historia con una base tan manida y convertirla en un complejo relato donde el relato se multiplica conforme sus personajes van completando la drámatica historia.




